miércoles, 18 de enero de 2012

su misericordia es para siempre.

No he conocido nunca alguna persona a la que le guste vivir en derrota. Cristianos y no cristianos, todos, encaminan sus acciones hacia metas que los lleven al triunfo, de eso no hay duda. La diferencia entre una persona que no tiene a Cristo y un cristiano ya justificado y en proceso de santificacion, es que a nosotros, los creyentes, se nos han entregado instrucciones especificas para vivir en victoria y podemos repasarlas una y otra vez en nuestro manual: la Biblia. "No os conformeis a esta mundo, sino transformaos por medio de la renovacion de vuestro entendimiento, para que comprobeis cual es la buena voluntad de Dios, Agradable y perfecta" Romanos 12:2 Y entre mas se renueve el entendimiento, la mente de Cristo va penetrando maas y mas nuestra propia mente y nos va dando la oportunidad de vivir mas victoriosamente cada dia, porque a nadie le gusta vivir amargamente, con cara de frustracion o tirsteza. En este versiculo de la Escritura podemos apoyarnos en momentos de desanimo pues es como si el Señor nos dijera: "No te preocupes, todo se va a hacer, todo se va a cumplir". Y tu y yo podemos ser agentes para que las cosas se cumplan. Tenemos promesas maravillosas en el Salmo 118:1-4 "Alabad a Jehova, porque el es bueno, porque para siempre es su misericordia. Diga ahora Israel que para siempre es su misericordia. Diga ahora la casa de Aaron que para siempre es su misericordia. Digan ahora los que temen a Jehova que para siempre es su misericordia", Dios es bueno siempre, es bueno en la mañana, al mediodia, al atardecer, Dios es bueno al anochecer tambien. Dios es bueno siempre. El fue bueno antes de que tu nacieras y sera bueno despues que tu te vayas. El Señor es bueno siempre. Sevimos a un Dios bueno, servimos a un Dios fantastico, alaluya!!...un Dios que desea para mi el bien y no el mal, porque para siempre es su misericordia. Que es misericordia?...Es bendicion NO merecida. Es un acto de bondad. Es recibir el perdon de Dios aunque no lo merezcamos. Que hermoso es saber que su misericordia esta a mi disposicion siempre, que su misericordia es para cada dia, todos los dias. Ahora mira lo que dice el verso 5 "Desde la angustia invoque a Jehova y me respondio Jehova, poniendome en lugar espacioso". No interesa de que raza tu seas, o de que color o que edad, si tu invocas al Señor, El te toma y te pone en lugar espacioso. Y sigue diciendo: "Jehova esta conmigo; no temere lo que me pueda hacer el hombre. Jehova esta conmigo entre los que me ayudan; por tanto, yo vere mi deseo en los que me aborrecen. Mejor es confiar en Jehova que confiar en pricipes". Salmo 118:6-9 El esta contigo, no puedes temer lo que pueda hacerte el hombre, porque sabemos que tarde o temprano las personas te pueden desilusionar, ofender, odecir algo que no te agrado. No pongamos nuestra totalidad, nuestra vida en manos de hombre. Si tenemos que confiar los unos en los otraos y amarnos y orar los unos por los otros, pero aun cuando alguien te falle, recuerda que de parte de Dios para ti: "Para siempre es su misericordia". Aun cuando experimentes el quebranto y el dolor del engaño o la mentira, recuerda "Para siempre es su misericordia". Esa misericordia permitira que seas restaurado, puedes ser armado de vuelta!, puedes ser hecho nuevo otra vez!, es mejor confiar en Jehova, El nunca te abandonara, el Señor siempre esta contigo, a tu lado. Primer paso: INVOCAREn el momento de mas dolor y angustia, en el momento mas profundo, en el momento mas obscuro, en el momento de mas engaño... INVOQUE al Señor. Quiere decir grite al Señor. Y sigue la escritura: "Todas las naciones me rodean; mas en el nombre de Jehova yo las destruire. Me rodean y me asedian; mas en el nombre de Jehova yo las destruire. Me rodean como abejas; se enardecen contra mi como fuego entre espinos; mas en el nombre de Jehova yo las destruire. Me empujaste con violencia para que cayera, pero me ayudo Jehova. mi fortaleza y mi cantico es Jehova y el me ha sido por salvacion". Hay veces que asi nos sentimos, que no hay escape, nos ahogamos en problemas y sifrimos porque vemos que ya no hay salida... Entonces... Segundo paso: CONFIARCuando sientas que todas las armas estan apuntando a tu persona, ahi es donde debes decir: "Mas en el nombre de Jehova yo las destruire". Tal vez creiste que ese era tu ultimo dia sobre la tierra y hasta habias perdido la voluntad de vivir, pero la escritura te enseña: "Mas en el nombre de Jehova yo las destruire". Deja que la fe sea algo vivo dentro de ti. Tercer paso: CONFESAR LAS PROMESAS DEL SEÑOR"Voz de jubilo y de salvacion hay en las tiendas de los justos; la diestra de Jehova hace proezas. La diestra de Jehova es sublime; la diestra de Jehova hace valentias". Salmo 118:15 y 16 Los justos siempre se alegraran!! Los justos siempre seguiran adelante y gritaran: "No morire, sino que vivire y contare las obra de Jehova! Me castigo gravemente Jehova, pero no me entrego a la muerte". Salmo 118:17 y 18 Y es importante que entendamos esto porque a veces somos cristianos malcriados y debemos recordar que "al que ama Dios lo disciplina", pero Dios no se ensaña. Dios no abusa de sus hijos. Satanas es el que te abusa. Te da el caramelo y por detras viene la espina de muerte. Dios no es asi, Dios te quita los estorbos que te encadenan. Te ayudan a forjar tu caracter... Cuarto paso: ALABAR"Te alabare porque me has oido y me fuiste por salvacion. La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la cabeza del angulo. De parte de Jehova es esto y es cosa maravillosa a nuestros ojos. Este es el dia que hizo Jehova; nos gozaremos y alegraremos en el! Jehova, salvanos ahora, te ruego; te ruego, Jehova, que nos hagas prosperar ahora". Salmo 118-21:25 Dios quiere para ti salvacion y prosperidad, y quiere dartelo AHORA. Cuando tu alabas, Dios viene a la escena y tus enemigos seran destruidos y Dios traera lo bueno para ti en tu casa, tu familia, tu salud, tus finanzas y todo lo que esta alrededor tuyo sera testimonio de que Dios vive. Y manten siempre en tus labios los dos ultimos versos 28 y 29 del Salmo 118: "Mi Dios eres tu y te alabare; Dios mio, te exaltare. Alabad a Jehova, porque el es bueno, porque para siempre es su misericordia:.

miércoles, 13 de julio de 2011

EL TIEMPO DE DIOS


Históricamente Dios ha utilizado la vida de hombres y mujeres que en su momento pareciera que predicaban en el desierto. La Biblia nos ofrece el ejemplo del profeta Elías quien entró en una profunda depresión porque "...los hijos de Israel han dejado tu pacto (el de Dios con su pueblo), han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas, y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida"(1Reyes 19:14). El profeta Isaías se quejó "Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quieren oír la ley de Jehová; que dice a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizar mentiras"(Isaías 30:9,10). Jonás también expresó su desaliento por creer que predicaba en un desierto, huyendo de la misión que Dios le encomendó.
Quizá usted haya volcado sus esfuerzos a predicar el evangelio y le acompaña la extraña sensación de que no hay resultados. Ese sentimiento generalmente está asociado con el desaliento y hay quienes caen presa de la depresión. Se preguntan:"¿De qué ha servido todo este tiempo sirviendo al Señor?".
1. NO SE DESESPERE,
El apóstol Pablo escribió bajo la gloriosa inspiración del Espíritu Santo:"El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero" (2 Timoteo 2:6). En otras palabras, sembrar es perseverar velando porque cada semilla se siembre con pasión y fe.
EL CRECIMIENTO ES DE DIOS
La vecina de la cuadra asiste a una iglesia evangélica. Es divertida y servicial. Cuando llega gozosa del culto, enfila todo el arsenal sobre su hijo inconverso:"Si sigues así te condenarás. Cambia, deja ya esa vida desordenada". Siempre lo mismo y piensa, de un lado, que está predicando en un desierto, y de otro, que Dios no escucha las oraciones para que su muchacho acepte a Jesucristo. Ella al igual que nosotros cae en el error de creer que las almas se convertirán al Señor por nuestros esfuerzos. Predique, ore y espere en Dios. No podemos olvida que como escribiera el apóstol Pablo: "Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios"(1 Corintios 3:6). Es Dios, y nadie mas que El quien hace la obra.
2. EN EL TIEMPO DE DIOS SE VERAN LOS RESULTADOS
Aunque No vemos los frutos de manera inmediata, en el tiempo de Dios podremos apreciar la cosecha. Decenas de líderes y pastores hacen ingentes esfuerzos con publicidad a través de la radio o la televisión buscando nuevos visitantes para sus congregaciones, y cada vez tropiezan con nuevos fracasos. ¿La razón? El Señor tiene su propio horario, que defiere del nuestro. Por algo anota Dios:"...así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié"(Isaías 55:10, 11).
Posiblemente no ha visto grandes frutos de su labor cuando predica, a pesar de que lo hace con verdadera pasión por ganar almas. Pero no se de por vencido, en el calendario del Todopoderoso, en el tiempo señalado, los resultados saltarán a la vista.

viernes, 8 de julio de 2011

Pelea la buena batalla de la fe


Satanás, el adversario y archí enemigo de nuestras almas, se las arregla de una u otra manera para estorbar nuestro fluido servicio a Dios. Pablo expresaba este tema de la siguiente manera:
“.. por lo cual quisimos ir a vosotros, yo Pablo ciertamente una y otra vez; pero Satanás nos estorbó” 1 Tesalonicenses 2:18

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes... Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno” Efesios 6: 10-17
El diablo es un estorbo para nuestro servicio a Dios y nosotros estamos constantemente lidiando con sus huestes de maldad. La vida del creyente es de lucha, de batalla, de caer herido, de levantarse y seguir batallando. El apóstol Pablo instruye a Timoteo en este lenguaje:

“Pelea la buena batalla de la fe” 1 Timoteo 6: 12

“Tú, pues, sufre penalidades de Jesucristo Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado” 2 Timoteo 2: 3-4
El diablo es el padre de mentira, el engañador y tentador. Su actividad es manifestada en una constante búsqueda de desviarnos del blanco, de desmotivarnos y de acusarnos.
Cada vez que alguien quiera arrebatarnos el gozo, o que nos acuse de tal o cual actitud poco cristiana o nos pretenda desviar de la sola atención a Cristo, inmediatamente debemos discernir que todo es parte de una estrategia del enemigo. El mismo Señor Jesucristo vivió aquello directamente del diablo y también con uno de los suyos, recordemos el monte de la tentación o el tristemente célebre consejo de Pedro ( Mateo 4: 1-11 / 16: 21-28 )

Pero sin duda, la estrategia más eficaz del enemigo es hablarnos al oído y acusarnos. Cada vez que esto ocurre, frecuentemente nos olvidamos de que estamos en esta lucha, sucumbimos y abandonamos o descuidamos el servicio a Dios.
Satanás es el acusador de los hermanos por excelencia (Apocalipsis 12: 10) y ante tal estrategia, Dios nos presenta un excelente escudo:
“¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica” Romanos 8: 33
Cada vez que el diablo te acuse, trae a tu mente y corazón esta bendita palabra y enarbola el pendón de Cristo y continúa la marcha. No prestes atención a palabras engañosas por muy ciertas que estas sean, porque el diablo las usa para detenerte y debilitarte. Es en ese momento cuando debes pensar solo en la cruz de Cristo y en la eficacia de su sangre.
“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” 1 Juan 2: 1
Cuenta la historia de que una noche satanás se acercó a Martín Lutero y le enseñó una lista larga de todos sus pecados: la avaricia, el orgullo, la lujuria, y muchos más.
Pero Martín Lutero le dijo satanás . . .te quedaste corto. También debes apuntar este pecado y estos más,- y le fue dando a Satanás unos pecados más para agregar a la lista. Finalmente, le dijo: “ahora pon una cosa más al pie de tu lista: La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado . . .” (1 Juan 1:7)
Y Satanás huyó.

Las acusaciones de satanás son las armas más frecuentes que él utiliza para intentar derribarnos y para frenar nuestro servicio en la obra.
Amados, estamos en una lucha y no de fiesta como muchos anuncian, por lo tanto es necesario vestirse con toda la armadura de Dios y estar prestos en esta batalla, considerando:
“que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;” 2 Corintios 4: 8-9

domingo, 8 de mayo de 2011

Que pasaría si hoy fueras llamado a la presencia del señor?


1 REYES 13:1-9

 Este profeta sabía que no debía mantener amistad con el rey, a pesar de los eventos sucedidos, porque en cierta manera implicaba aceptar la idolatría de Jeroboam y su adoración desviada hacia a otros dioses al aceptar comer con él.
Así que este profeta joven era obediente, su ministerio tenía poder, era un hombre de palabra, no se comprometía con otros, tenía integridad. En el versículo 9 vemos que él había recibido la Palabra del Señor de que no comiera ni bebiera (literalmente estaba en ayuno), la verdad es que se había mostrado valiente, con carácter y firme en sus convicciones.
Aunque este profeta era joven, no tuvo miedo del rey ni de sus tretas políticas, no sucumbió a las presiones que pudieran descalificar su ministerio o su predicación. Así que podemos comprobar que este profeta era un hombre de Dios
En contraste con el profeta viejo:
A este profeta no se le dice que es el varón de Dios, sólo se dice que es un viejo profeta. La Biblia dice que moraba en Bet-El. Si usted recuerda, este fue el lugar donde Dios ratificó la bendición de Isaac con Jacob y sus descendientes, los hijos de Israel,
 (Gen 28:16-19) Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.
Y tuvo miedo, y dijo: !Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.
Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella.
Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el aunque Luz era el nombre de la ciudad primero.

Bet-El significa Casa de Dios.
. Era un lugar santo. ¿Qué había pasado? Jeroboam había convertido este lugar en un centro de adoración a baal porque ahora se adoraban ídolos.
 En 2 Reyes 2 se nos muestra que Bet-El había sido una ciudad de profetas (es muy probable que era una escuela de profetas) y que este profeta viejo haya aprendido allí. En los versos 11 – 14 vemos el drama que se desarrolla :

 El profeta viejo invitó al joven a que regresara en el camino a su casa para comer. El profeta joven rechazó su invitación (como se esperaba de él), así como lo hizo con el rey Jeroboam, ya que Dios le había dicho que no comiera ni bebiera y que no regresara por el mismo camino.

 Pero el profeta viejo insistió con él y usó dos cosas para persuadirle: su profesión como profeta. Le dijo: “yo soy profeta también” verso 18. Luego le dijo. “Un ángel me dijo...” pero sabe que? le hablo mentira!

 Vemos en el verso 19 que este joven profeta terminó yendo con él.

 Cuantos hoy por hoy somos engañados infinidad de veces, siendo que recibimos instrucciones departe de Dios directamente y que al analizar su palabra aceptamos que Dios nos habla directamente a través de ella quizá el hombre de Dios se dejo llevar por las apariencias, y lo mas triste fue engañado.

 No te dejes sorprender habrá quien refute la palabra de Dios argumentando ser un maestro instruido preparado en teologia con una larga experiencia, o un doctorado en Biblia, si Dios te ha dado instrucciones a través de su palabra síguela para que no perezcas al fin de cuentas el hombre es hombre, y para que te quede mas claro lee: Jeremías 17:5 .

 Aquí tenemos una gran lección acerca de la madurez en el cristiano. La edad no siempre es señal de madurez espiritual. También el tener más experiencias espirituales no nos dice nada con respecto a la intimidad con Dios, el profeta joven se dejó llevar por la posición, la experiencia y una supuesta intimidad con Dios, provocando así una tragedia para su vida. Una vez que estaba sentado a la mesa, ahora si vino Palabra del Señor al profeta viejo (no al joven, ojo), dándole una verdadera revelación de Dios y Dios le dijo que por causa de su desobediencia habría de morir.

 cualquier mínima desobediencia al Señor trae consecuencias serias a nuestra vida. Una vez que estás comprometido con Dios hay consecuencias ante la desobediencia.

 . El caso es que muchas veces nosotros mismos no nos damos cuenta que nos estamos saliendo de la voluntad de Dios. Verso 14 Y yendo tras el varón de Dios, le halló sentado debajo de una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que vino de Judá? El dijo: Yo soy.
 Él debía regresar a casa, a Jerusalén, sin comida ni bebida y por diferente camino; pero se sentó a descansar. El profeta viejo lo encontró sentado.
 Como estas tu ante la voluntad de Dios, Sentado? El caso es que este joven profeta se puso a descansar en lugar de apurarse a llegar a casa.
 Hay gente que se mete a servir de forma entusiasta; pero que después mejor se sientan a descansar. He oído a muchos decir, yo he evangelizado, yo he predicado, yo hacía esto, yo hacía lo otro. En otros tiempos, en otra iglesia... si supieran lo que yo puedo hacer... pero ahora están sentados, descansando. Ahora bien el asunto no es cómo empiezas sino cómo terminas.
 Que pasaría si hoy fueras llamado a la presencia del señor?
Te encontrara en sus caminos, haciendo su voluntad,
No es tarde para reflexionar, el profeta viejo tuvo un cambio en su corazón. Estos hechos afectaron a su vida y entendió lo que Dios quería de él,
Versos 26 al 32 Cuando el profeta viejo escuchó lo que había sucedido con el profeta joven en el camino, entendió que el juicio de Dios había venido sobre él,
Medita cuantos compromisos has roto con el señor….Isaías 1:18 Quieres renovar tu compromiso con el señor no lo pienses
Verso 20 si no quisiereis y fuereis rebeldes seréis consumidos, porque la boca de Jehová lo ha dicho.

viernes, 8 de julio de 2005

EL DÍA ESPECÍFICO DE LA MUERTE DEL SEÑOR JESUCRISTO


Dentro de las festividades religiosas que el cristianismo celebra, está como una de las más solemnes "La Semana Santa o Semana Mayor", llamada así, porque en ella se conmemora La Semana de la Pasión de Jesucristo. Semana que principia con los festejos del domingo de Ramos y culmina con el Domingo de Resurrección, pasando por el viernes Santo, día en que se cree que Jesucristo fue crucificado, entregando su vida a favor de la Salvación de todos los hombres.

EL TIEMPO QUE PASÓ EL SEÑOR JESÚS EN LA TUMBA
Consideremos el punto más importante o relevante de "La Semana de la Pasión de Cristo", que es el día de su muerte y el día de su resurrección: ¿Cuánto tiempo puede usted contar, según su credo o el credo que comúnmente se acepta, que pasó el Señor Jesús en la tumba? Veamos: Se cree que el Señor Jesús murió un día viernes, llamado Viernes Santo, estableciendo que los acontecimientos de ese día fueron:

1. "Crucificado a las 9:00 horas" (Marcos 15.25; tercera = nueve horas).

2. "Estando en la cruz fueron hechas tinieblas de las 12:00 a las 15:00 horas [de doce a tres de la tarde]" (Mateo 27.45).

3. "A las 15:00 horas (tres de la tarde) murió" (Lucas 23.44-46).

4. "José de Arimatea, regresando del Gólgota, lugar de la crucifixión, solicita en Jerusalén a Poncio Pilato, le permita bajar de la cruz el cuerpo del Señor para darle sepultura" (Lucas 23.50-53).

5. "El Señor Jesús, es sepultado casi al ocultarse el sol de ese día" (Juan 19.38-41).

Después de esto, se cree que el Señor Jesús, resucitó el domingo por la madrugada.

Creyendo así, el Señor Jesús pasaría en la tumba, la noche del día viernes, luego el día o parte clara del día sábado, y enseguida la noche del día sábado, y ya no se puede contar más tiempo, porque se cree que Jesús resucitó el domingo por la madrugada.

Con esta forma de creer, Jesús pasa en el sepulcro dos noches y un día, es decir, aproximadamente 36 horas, del día viernes a la puesta del sol a domingo por la madrugada.

Pero, ¿qué había dicho el Señor con respecto al tiempo que estaría en la tumba al morir? Entérese: "Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches" (Mateo 12.38-40).

Tómelo en cuenta, el Señor lo dijo: Pasaría en la tumba (corazón de la tierra) tres días y tres noches ó 72 horas.

Refiriéndose al tiempo que estaría en el sepulcro, el Señor enfatizó que Él estaría muerto durante tres días completos, y no tres partes de día como algunos lo creen y enseñan: "Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días" (Marcos 8.31; ver también Juan 2.18-21).

EL ERROR DE CREER QUE JESÚS MURIÓ EN VIERNES
Como ya lo había dicho nuestro Señor Jesucristo: "...Erráis, ignorando las Escrituras..." (Mateo 22.29); los errores doctrinales, de credo y de fe, surgen de no conocer con amplitud la Palabra de Dios.

He aquí el pasaje, que mal interpretado, ha dado como resultado el creer que Jesús murió en viernes: "Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dio el espíritu. Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados" (Juan 19.30-31 RV1909). Y en el libro de Lucas se lee: "Y quitado, lo envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había aún sido puesto. Y era día de la víspera de la Pascua; y estaba para rayar el sábado" (Lucas 23.53-54 RV1909).

Como estos pasajes dicen que cuando Jesús murió y fue sepultado, estaba para RAYAR EL SABADO, inmediatamente el lector piensa: "Entonces Jesús murió en viernes, ya que estaba para entrar el sábado".

La Biblia, siendo el libro que contiene la Palabra de verdad, registra el siguiente dicho de Jesús, que como todos, hay que tomar muy en cuenta: "No juzguéis según lo que parece, sino juzgad con justo juicio" (Juan 7.24); pues en las citas de Juan 19.30-31 y Lucas 23.53-54 aunque se lea que estaba para "rayar el sábado", no se está haciendo alusión al viernes, como tampoco se hace alusión al "sábado semanal" o fin de semana, sino a otra clase de sábado, el cual el evangelista Juan lo define como "EL GRAN DÍA DEL SÁBADO" (Juan 19.31).

Este "Gran día del Sábado", era el primer día de los Sábados Anuales o Ceremoniales, que como días festivos y de descanso (shabat o sábado: significa reposo, descanso), tenía y tiene el pueblo judío o de Israel; y que por la fecha que Dios les designó, pueden caer en cualquier día de la semana. Este "Gran día del Sábado" se refiere a la celebración o conmemoración de la Pascua: "Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado" (Juan 19.31); en este día el pueblo judío hace memoria del día de su libertad de la Esclavitud de Egipto, hecha en los días de Moisés. Este día era y es el 15 del mes de Abib o Nisán (equivalente a los meses marzo-abril de nuestro calendario).

EL DÍA ESPECÍFICO DE LA MUERTE DEL SEÑOR JESUCRISTO
Todos los actos de la vida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, estuvieron sujetos a la profecía. El dijo a sus discípulos después de su muerte y de su resurrección: "...Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos" (Lucas 24.44).

Acto seguido, les abrió el sentido para que entendieran las Escrituras, y les dijo: "Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y que resucitase de los muertos al tercer día" (Lucas 24.46).

Veamos lo que dice la profecía sobre el día de la muerte del Señor, el Mesías o Cristo: "Y después de las setenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí [...]. Y en otra semana confirmará el pacto a muchos, y a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda..." (Daniel 9.26, 27 RV1909).

Aunque los dichos anteriores se refieren a la profecía de las "Setenta Semanas", que para Israel fue dada, la fuerza de la evidencia nos hace entender que es una profecía de doble aplicación: tomando esta semana tanto profética como literalmente.

Muriendo Jesús el día miércoles (a las tres de la tarde), es decir, a la mitad de la semana (Daniel 9.27), y contando los "tres días y las tres noches" que Él dijo que como Jonás pasaría en "el corazón de la tierra o tumba", veamos cuando tendría que resucitar.

Jesús pasaría en la tumba: 1) La noche del miércoles 2) El día del jueves, 3) La noche del jueves, 4) El día viernes, 5) La noche del viernes y 6) El día del sábado, con lo que serían los tres días y las tres noches, y así tendría que resucitar el Señor Jesús, la tarde o el fin del día sábado.

¿Qué dice la Biblia? ¿Avala esto la Palabra de Dios? Primeramente es necesario tener presente que la forma de contar los días en la Biblia es de tarde a tarde: "Sábado de reposo será á vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando á los nueve del mes en la tarde: de tarde á tarde holgaréis vuestro sábado" (Levítico 23.32). Esta expresión también se puede entender como "de puesta de sol a puesta de sol" o de "anochecer a anochecer" (Tanaj; Biblia Hebrea, Ed. Katz). De esta manera la "víspera de un día" en la Biblia, se refiere a la tarde o parte final de un día. También es importante establecer que la expresión "amanecer de un día" en la Biblia, no significa exclusivamente "salir el sol", sino también "principio de un día", lo cual ocurre a la puesta de sol.

Tomando en cuenta lo anterior, entendamos correctamente la siguiente porción bíblica: "Y la víspera de sábado(antes de la puesta de sol, antes de anochecer), que amanece (principia) para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, a ver el sepulcro. Y he aquí, fue hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendió del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardias se asombraron, y fueron vueltos como muertos. Y respondiendo el ángel, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, que fue crucificado. No está aquí; porque ha resucitado como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor" (Mateo 28.1-6).

Las mujeres fueron al sepulcro en la tarde, antes de la puesta de sol o fin del sábado semanal y ya no encontraron al Señor Jesús, pues Él había resucitado como lo había dicho.
CONCLUSIÓN
No queda más que asombrarse de la forma tan exacta en la que Jesucristo dio cumplimiento a la Escritura, habiendo sido enterrado en la víspera del miércoles (antes de que finalizara el día), resucitó 72 horas después en la víspera del sábado semanal o séptimo día. Con esto queda demostrado que no hay absolutamente nada en favor de una crucifixión en viernes, ya que toda la Escritura armoniza perfectamente con una en miércoles. Igualmente todo está a favor de una resurrección en sábado, y nada a favor de una en domingo.

Sin embargo, el hombre que persista en creer y enseñar que Jesucristo fue crucificado en viernes y resucitado el domingo, no estará anunciando al "Único Cristo Verdadero", sino a un "cristo falso". Y en aquel día cuando el Hijo de Dios se manifieste por segunda vez, le serán referidas estas palabras: "Nunca os conocí, apartaos de mí obradores de maldad" (Mateo 7.23).